Ayer oportunamente leía publicaciones en Twitter de cientas de mujeres argentinas y de toda hispano-américa, con el hashtag "#cuéntalo", el cual consistía en contar las experiencias que estas mujeres han tenido que pasar por el simple hecho de ser del sexo al que suelen considerar "débil", pero luego de leer estos tantos relatos, desgarradores muchas veces, creo que muy lamentablemente, el nacer mujer nos obliga a ser más fuertes que el sexo opuesto.
Desde piropos subidos de tono, hasta las peores aberraciones que puede sufrir una persona salían a la luz, contados en primera persona o por alguien cercano. Pero el fin de todo esto, era que se dejara de callar, gritarle al país y al mundo que no somos exageradas, que nos están matando.
"Lo cuento porque soy más fuerte que nunca" o "Lo cuento por la que ya no puede" eran algunas de las introducciones que se leían. Lo más triste de esta viralización, es que todas tenemos un #cuentalo, y que todavía muchas no se animan a contarlo.
Porque eso nos hicieron creer, que nadie nos va a creer, que tal vez la culpa la tuvimos nosotras, nuestro short o nuestro escote, que tal vez no deberíamos haber salido de casa a esas horas, o teníamos que tomar una copa menos. Pero la verdad, es que el único culpable es y va a ser el agresor, o los agresores, la sociedad patriarcal en la cual vivimos, y el silencio al que nos sentenciaron desde siempre. Y estamos acá luchando para decirle BASTA al silencio, BASTA a los femicidios, BASTA al acoso, BASTA de ver hacia otro lado cuando la realidad nos golpea día tras día.
Yo, te creo.
Yo, te acompaño.
Yo, te ayudo.
Tocan a una, tocan a todas.
NO siempre es NO.
Desde piropos subidos de tono, hasta las peores aberraciones que puede sufrir una persona salían a la luz, contados en primera persona o por alguien cercano. Pero el fin de todo esto, era que se dejara de callar, gritarle al país y al mundo que no somos exageradas, que nos están matando.
"Lo cuento porque soy más fuerte que nunca" o "Lo cuento por la que ya no puede" eran algunas de las introducciones que se leían. Lo más triste de esta viralización, es que todas tenemos un #cuentalo, y que todavía muchas no se animan a contarlo.
Porque eso nos hicieron creer, que nadie nos va a creer, que tal vez la culpa la tuvimos nosotras, nuestro short o nuestro escote, que tal vez no deberíamos haber salido de casa a esas horas, o teníamos que tomar una copa menos. Pero la verdad, es que el único culpable es y va a ser el agresor, o los agresores, la sociedad patriarcal en la cual vivimos, y el silencio al que nos sentenciaron desde siempre. Y estamos acá luchando para decirle BASTA al silencio, BASTA a los femicidios, BASTA al acoso, BASTA de ver hacia otro lado cuando la realidad nos golpea día tras día.
Yo, te creo.
Yo, te acompaño.
Yo, te ayudo.
Tocan a una, tocan a todas.
NO siempre es NO.
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